Es un ejemplo del Neoclásico mexicano de finales del siglo XVII y principios del XIX, resaltan su elegancia de las formas y sus proporciones en el cual se conjuga su funcionalidad y los elementos arquitectónicos monumentales.
El 22 de marzo de 1797 el arquitecto y escultor valeciano Manuel Tolsá inició su construcción con el objetivo de albergar al gremio de la minería de la Nueva España, finalizó el 3 de abril de 1813, y fue declarada monumento histórico el 9 de febrero de 1913.
En las instalaciones se enseñó la industria de extracción y manufacturación de materiales procedentes de las minas.

En 1773, por cédula real, se formalizó el gremio de la minería en la Nueva España. En 1774 los señores Joaquín Velázquez de León y don Juan Lucas de Lessaga, representantes de la minería de Nueva España, proponen al rey Carlos III que se enseñará la minería y el 22 de mayo de 1783 se promulgo la ley en la cual se dispuso la creación del colegio, además debía tener el título de real Seminario de Minería, impulsando así dos de las más importantes instituciones educativas; la Escuela de Minas y la Academia de Nobles Artes.
En 1959 se le otorgó la categoría de Facultad de Ingeniería. Entre 1972 y 1976, alojan al Centro de Educación Continua de la Dirección de Estudios Superiores de la Facultad de Ingeniería (DECFI). También está ahí la Sociedad de Exalumnos de la Facultad de Ingeniería, la Academia Mexicana de Ingeniería, la Delegación de la Dirección General de Difusión Cultural de la UNAM y una sucursal de la librería UNAM; además sirve como sede de la Feria Internacional del Libro realizada anualmente.
El edificio está conformado por planta baja, sótano, primer nivel, vestíbulo, patio principal, biblioteca histórica, antiguo salón de química, escalera principal, capilla, salón de actos y el Salón Rojo o del Rector.